miércoles, abril 20, 2005

La noche está oscuramente alumbrada

La noche esta oscuramente alumbrada,

oscura como su boca,

y sus dientes de flores blancas, soberbios apenas llegan

apenas se tragan los sueños

y sus mascaradas del día,

con sus soledades, dobleces de tanto actuar el humano

y los espejos sangrando, de las memorias bajo la piel,

de las escenas colmadas, rotas, anegadas,

se las lleva a su infinitud

al sendero del vertedero, al pueblo de Saint Exupery;

tren del viento que viaja en su caravana ascendosa de cobres,

andenes fugitivos

No ha habido tiempo,

noche sin que trágicamente muera

algún sueño, algún recuerdo que lleva en la espalda;

las escenas de un barco

que zarpa la mar

y hace soles

adagios y pentagramas

y no añore ceder su silueta

su majestuosidad ante la noche

que lo oculta

lo hace roca ante el oleaje,

lo lleva hacia la luna

con el horizonte alumbrado oscuramente,

en la boca de la noche,

en los parpados del silencio

y sus voces que se oyen;

como nuestros sueños,

un arpegio que cae

en la noche, como los lirios de Wagner,

nocturnales que claman

con sus caidas cálidas, sus celdas,

sus aromas perdidos, ante la noche arrogante

aplasta oscura; transfigura la piel.

Luis Gilberto Caraballo

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Todo estaba vacío, muerto y mudo,
caído, abandonado y decaído,
todo era inalienablemente ajeno,

todo era de los otros y de nadie,
hasta que tu belleza y tu pobreza
llenaron el otoño de regalos.

11:14 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home